GRATIS, ES
RECOMPENSA, ES RETRIBUIR.
Si nos
trasladamos a épocas pasadas probablemente nos lleve tiempo explicar los
cambios que ha sufrido esta palabra, yo quiero quedarme con lo que me parece
más resaltante e importante en este ámbito: - En efecto, antes de la época
clásica se escribía siempre gratis, que interpretado como ablativo instrumental
nos llevaría a entender el adverbio como "haciendo favores", "a
cambio tan sólo de las gracias o los agradecimientos".
Voy a enfocar
el tema en nuestra realidad, todas o la mayoría aquí somos emprendedoras,
estamos empezando un negocio y de alguna manera luchando por sacarlo adelante,
pues bien, usemos este mensaje para re plantear su significado y darle un tono
particular, algo más productivo y, sobre todo motivador.
Luchamos día a
día por obtener ingresos, sobre todo económicos, nos fijamos poco por los
ingresos emocionales, afectivos y humanitarios y cuando los manifestamos de una
manera virtual muchas veces queda flotando, pienso que nuestras acciones
deberían ir en equilibrio, debería ser parejo, que lo material vaya de la mano
con lo emotivo, me cuesta creer que ello se tenga o se pueda desprender.
A veces noto
que estamos siempre buscando lo más fácil, lo más rentable o económico para
nosotras, cuanto menos paguemos mucho mejor, cuanto menos gastemos, genial, y no
debe ser así, en esta vida, en las que pasaron y las que vienen, todo,
absolutamente todo cuesta, nada, ni el aire que respiramos se nos ofrece sin
dar algo a cambio, es ley universal y por lo tanto a todos nos atribuye.
Dejemos de ver
lo “cómodo” y veamos mejor lo productivo y reciproco, un agradecimiento por una
acción gratuita, entrégala valorando el esfuerzo, con mucha sinceridad y con
una actitud positiva, porque hay algo que la vida te enseña y no con un manual,
sino con la experiencia, que todo lo bueno te será recompensado, y todo lo malo
ya sabemos que desencadena.
Hace un tiempo
pedí una información sobre un producto (en un grupo de face) quería comprarlo
porque lo necesitaba para mi trabajo, y una persona sin dudar y en cuestión de
segundos me dijo: “yo lo tengo, te lo regalo” … un desprendimiento que me dejo
asombrada, pero a la vez pensé que sí, que había personas como yo muy confiadas
(cuando le conté a una amiga me dijo: “eres una ilusa, seguro que algo te
pedirá algún día”) entregadas a la humanidad, a los seres sensibles y que
pensamos solo en dar y hacer el bien. Cometí el error de no dar algo, ella me
dijo que sin ningún interés me lo regalaba y que vaya a su casa por “el coso” y
así fue, me dio la dirección y lo recibí, nos estábamos comunicando por correo
y lo único que hice fue darle miles y miles de gracias escritas. ¿Cuál fue el
error? Mi madre me lo hizo notar, le comenté y me dijo: “Así es hija el mundo
está lleno de personas buenas y hay que valorarlas y recompensarlas con algún mínimo
detalle, eso nos alegra y nos complace, la próxima vez lleva un presente, algo
mínimo, un chocolatito por ejemplo”.
Siempre decía
que cuando uno se desprende de lo material sin pedir nada a cambio, es el
universo quien a mediano o corto plazo lo reconoce con lo bueno que pueda
llegar a tu vida, pero que hay de ayudar al universo, entendí entonces que está
en nuestras manos recibir más y dar más solamente generando esa energía, la
gratitud, que sea inmediata y enfocadas en la armonía, la buena vibra y los
mejores y buenos deseos.
Me enseño la
vida a decir gracias y nunca decir “de nada” porque al decir esto (para algunas
culturas) estas rechazando el agradecimiento de quien lo da y de lo que el
universo te pueda proveer, agradece y fortalece esa gratitud, con algo material
y sobre todo con un bien emocional.
Nosotras que
estamos iniciando el reto más grande de nuestra vida, enseñémonos entre
nosotras, con nuestras acciones a dar y a ser agradecidas, a retribuir de
alguna manera con pequeños pero significativos detalles, lo que nos cuesta
obtener, a valorar siempre y en todo momento nuestro esfuerzo, solo así podemos
construir un imperio firme y fuerte de nuestros sueños.
Mi análisis
para en entorno emprendedor es el siguiente:
Seamos justos,
razonables y sobre todo solidarios al pedir o sugerir a una empresa que recién
empieza algún producto o servicio, gratis.
Cuando uno
recién inicia sus emprendimientos lo más que necesita es ganar, para seguir
creciendo, no podemos entonces requerir, por el contrario, apoyarnos y adquirir
sus productos, recomendarlos y hacerles conocidos hablando de lo mejor.
Una vez
estabilizados, ya cuando el negocio esté en mejor posición el mismo emprendedor
hará promociones, ofrecerá lo que vea conveniente de manera gratuita.
Sí, es un
estilo para atraer clientes, sin embargo, no todos pueden aplicar, en lo que si
todos podemos apoyar es en promocionar sus productos o servicios, refiriéndolos
y dándolos a conocer.
El día a día de
los emprendedores es fuerte, es una travesía intensa y en muchas ocasiones
preocupante, muchos empiezan de cero, lleno de ilusiones y con la esperanza de
lograr cumplir sus anhelos, no destruyamos estos ideales y démosle siempre una
manito, que así poco a poco saldrán adelante.
Gracias por
leer mi artículo.
Lya Cazzorla.
2 comentarios:
Emprender es un camino largo, a veces te enfrentas a un montón de obstáculos, debes ser perseverante y seguir con todos tus propósitos..
Saludos cordiales!!
Así es... sigamos!
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